Nahuel Berguier, del Frente de Abogados Populares, en Comunas un Desafío.

Publicado: 26 sep 2018
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Nos comunicamos telefónicamente con Nahuel Berguier, abogado de la UBA, que junto a la abogada Gabriela Carpinetti estuvieron a cargo de la defensa de la familia de  Ezequiel Villanueva Moya e Iván Navarro que  fueron atacados salvajemente por una patota de la Prefectura Naval.
Los  torturaron física y psicológicamente con golpizas reiteradas, con insultos y gritos racistas, los hicieron realizar ejercicios propios de la colimba y simularon un fusilamiento,  en septiembre de 2016 en la Villa 21-24 del barrio de Barracas.
Esta semana se conoció la condena para estos seis prefectos participantes en estos delitos ( de 8 a 10 años) y quisimos que nos contará los entretelones de este proceso.
Comenzó, “no hay duda que se llega a esta condena porque hubo una organización popular de la que formaban parte estos chicos (La Poderosa) que desde un primer momento salió a denunciar; porque pasó en un barrio, en una villa, la 21-24, que es una villa en particular que tiene mucha organización detrás y porque hubo una solidaridad enorme de un conjunto muy grande de organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos; y voy a contar ¿porque?, en primer lugar este tipo de hechos que forman parte de las dinámincas cotidianas y rutinizadas en los barrios, es decir, acá lo que se mostró es que hubo una detención ilegal, que les pegaron, que les hicieron un simulacro de fusilamiento pero no teníamos acá un chico fusilado ¿no?, entonces este tipo de hechos que vivieron Iván y Ezequiel los fines de semana lo viven cientos y miles de pibes en los barrios; lo primero que pasó inmediatamente fue la valentía de la familia que de inmediato fue y denunció; hubo un acompañamiento muy grande de la comunidad, de los vecinos, de los integrantes de <La Poderosa>  que los acompañaron a denunciar esto, también ayuda a sobrellevar el miedo que implican este tipo de cosas.”
“En el juicio también se demostró, incluso que la familia insistió mucho para la preservación de la escena del crimen, una serie de cuestiones que si no posiblemente  la Policía de la Ciudad que actuó porque el hecho lo había cometido la Prefectura, es otra fuerza la que preserva, y de inmediato el hecho tuvo una difusión que eso permite que se lleve adelante una investigación efectiva, rápida, los oficios que se envían (que habitualmente pueden tardar un mes o un mes y medio), en una causa que tuvo tanta difusión tanta movilización por ahí tardan dos días, entonces este tipo de cuestiones hacen que en un año y medio se llegue a un juicio y lo mismo del acompañamiento durante toda la etapa del juicio, acá pasaron cosas muy graves, hubo testigos que declararon y fueron amenazados, fue baleada la casa de uno de los denunciantes, e inmediatamente después que pasó algo de esto hubo una respuesta de solidaridad muy grande en el barrio, en las organizaciones populares, y de hecho hubo un episodio que después de que balearan la casa de uno de los denunciantes, después que declaró una familia a la jornada siguiente hubo una caravana de organizaciones populares acompañando a quienes les tocaba declarar al día siguiente, acompañando desde el barrio hasta los tribunales para que esos testimonios se pudieran producir con el menor miedo posible. Asi que yo creo que la centralidad estuvo ahí, después por supuesto en el juicio los hechos fueron muy claros y bueno hubo tres jueces que tomaron esto lo tomaron con claridad y emitieron un fallo que asienta jurisprudencia muy importante.”, relató.
Continuó, ” marcamos en nuestros alegatos en el juicio que cuando hay  un juicio penal, cuando se llega a una instancia penal es porque fracasaron un montón de cuestiones antes y la verdad que por más que nosotros estamos muy satisfechos con la condena y hay  un alivio muy grande de las familias acá lo concreto es que tenemos dos chicos que fueron torturados y seis personas que fueron los autores materiales del crimen que van a cumplir una pena grave, dolorosa como lo es el encierro,  en ese marco  nosotros tenemos claro que acá hay autores responsables ideológicos que son Patricia Bullrich y la primera plana del Ministerio de Seguridad de la Nación, entonces en ese marco creo que por un lado hay un jurisprudencia importante que pone límites a estas rutinas violatorias de estos derechos humanos y  también lo que creo que el fallo dice es <OJO a las fuerzas de seguridad con subirse al discurso bélico del gobierno>, a este discurso de guerra con que quieren encarar los problemas de seguridad pública, los problemas de control social que quieren ejercer, <OJO con subirse a ese colectivo porque después los que pagan los platos rotos son los de abajo, son los de abajo de esa estructura que son los autores materiales, que son las fuerzas que están día a día en la calle>, entonces me parece que ahí hay un mensaje que esto no es contra las fuerzas de seguridad esto es contra los malos policías o los malos prefectos  que violan los derechos humanos y creo que ahí hay un gesto que es <OJO no tengan esta actitud corporativa, no se suban al caballito del discurso del odio de Patricia Bullrich porque después Bullrich puede ayudar para que haya impunidad pero Bullrich no va con vos a pagar la pena>, por eso creo que hay un mensaje muy importante.”
“Cuando nosotros decimos que son rutinas naturalizadas decimos que a veces están, por supuesto los mismos pibes lo sienten como algo que es habitual, es habitual que te <verduguen>, es habitual que te tengan tiempo retenido, eso es habitual y bueno por supuesto que no son todas las fuerzas, lo que si es cierto es que hay rutinas institucionalizadas de hacer esto, también los agentes forman parte de un sistema pero bueno este tipo de fallo lo que marca es un camino de que no hay que naturalizar estas rutinas institucionales que por ahí llegan a ser esto porque después el responsable material es el que comete, el que lastima, el policía que está en la calle, no son los que están en los escritorios y mucho menos los funcionarios políticos, no son los responsables digo en términos de lo que es la jurisprudencia de hoy en materia de responsabilidad penal y por supuesto que esto no es contra las fuerzas esto es contra una rutina institucionalizada donde muchos agentes terminan siendo parte, esto es contra la obediencia debida, tener que hacer todo lo que te piden por cualquier precio.” añadió.
Especificó datos del fallo, “también es importante marcar que una de las cuestiones más jurídicas (pero me parece que es interesante tenerlo presente) fue la calificación de tortura, los pocos casos de estas características que alguna vez llegan a la justicia, generalmente son caratulados como apremios, apremios ilegales, que es un delito que tiene una pena muchísimo menor, lo que acá paso fue que se lograron demostrar una serie de cuestiones que fue la detención ilegal por supuesto, los golpes, el simulacro de fusilamiento, la discriminación que le decían <negro de mierda, villero de mierda, no podés tener esa ropa si tenes esa ropa es porque la robaste>, que los desnudaron; ese conjunto el tribunal dijo esto es tortura, un delito que tiene una pena de ocho años de prisión mínimo, entonces eso desde el punto de vista que los abogados decimos la jurisprudencia, es decir los fallos que van sentando precedentes para futuro es un cambio de paradigma porque el tribunal dijo este conjunto de cosas hechas a la vez, de noche, en una actuación como si fuera una patota, este conjunto de cosas conforma la calificación de tortura que es un delito muchísimo más grave.”
Y nos redondea toda la actuación y anécdotas que hubieron en este proceso así, “pasaron cosas increíbles en la última audiencia, hasta dijeron <estas no son torturas, torturas eran las de antes> pero incluso no solo los prefectos terminaron reconociendo los hechos en las últimas indagatorias, cuando se dieron las últimas palabras, sino que varios utilizaron las palabras <fueron correctivos> y esto es insólito porque primero como todos sabemos los imputados tienen derecho a guardar silencio cuando están acusados en un juicio, tienen derecho a guardar silencio sin que eso sea utilizado en su contra, pero ellos dijeron <fue un correctivo>, en definitiva era la construcción que ellos tenían de lo que estaban haciendo, es una demostración bastante cabal de cuando yo digo la palabra naturalización tiene que ver con esto, dijeron <lo único que hicimos fue aplicar correctivos> que es una terminología totalmente por fuera de la que tiene que tener un funcionario de la fuerza de seguridad, esto creo es señal un poco de lo que está  naturalizada la  cuestión y sí, hubo comentarios de estas características.
“Hoy tuvimos un tiro para el lado de la justicia y estamos a disposición por cualquier cosa.” terminó.