El Día Internacional de la Enfermedad Celíaca se conmemora el 5 de mayo para aumentar la conciencia pública sobre esta afección y fomentar la búsqueda de medidas para ayudar a las personas que la padecen.
La enfermedad celíaca es una patología crónica del sistema inmunológico que afecta a aproximadamente el 1% de la población mundial. Se trata de una intolerancia permanente al gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno y otros cereales relacionados.
- Diarrea crónica
- Distensión abdominal o gases
- Pérdida de peso sin motivo aparente
- Disminución del apetito
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
Sin embargo es muy importante tener el diagnóstico de un médico para poder empezar a tomar medidas, porque la detección temprana y el tratamiento oportuno son fundamentales para evitar complicaciones secundarias a largo plazo.
- En principio se requiere un análisis de sangre, en el que se incluye el anticuerpo Antitransglutaminasa IgA.
- Luego, el diagnóstico se confirma a través de una biopsia intestinal, que debe efectuarse siempre antes de iniciar el tratamiento.
Una vez diagnosticada la enfermedad es necesario realizar una dieta con alimentos sin TACC, ya sea porque están elaborados principalmente con gluten (trigo, avena, cebada y centeno) o porque están producidos con derivados (estabilizantes, colorantes, etc).
Además es importante evitar la contaminación cruzada entre alimentos sin TACC y aquellos que tienen gluten. En ese sentido la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) tiene una serie de recomendaciones para asegurar alimentos aptos para celíacos:
- Almacená los alimentos en envases cerrados, identificalos y separalos de los que contienen gluten.
- Guardalos en los estantes superiores de alacenas, heladeras y freezer.
- Limpiá y desinfectá las superficies (mesadas, mesas), antes de prepararlos
- Lavá tus manos con agua y jabón, antes de manipularlos.
- Elaborá y cociná las preparaciones libres de gluten antes que las convencionales.
- Destiná utensilios difíciles de limpiar para preparar únicamente platos libres de gluten.
- Utilizá aceite, caldo o agua de cocción exclusivos para elaborar preparaciones libres de gluten.
- Cubrí los alimentos durante la cocción o calentamiento.
- Verificá que los utensilios y la vajilla que utilices se encuentren limpios.
- Utilizá utensilios y recipientes exclusivos para alimentos untables (quesos, manteca, mermeladas, etc.)

