El sedentarismo y mala postura durante el uso de dispositivos son los desencadenantes de este problemas.
Para mejorar la movilidad de la espalda se pueden hacer giros sentados, extendiendo los brazos a la altura de los hombros y girando el tronco de un lado a otro, asegurándose de mover el torso y no solo los brazos.
La respiración profunda, dejando que el abdomen se expanda al inhalar, ayuda a crear espacio entre las vértebras y evita tensión en cuello y hombros.
Quienes sienten molestias lumbares pueden colgarse de una barra para estirar y descomprimir la parte baja de la espalda, aliviando presión sobre los nervios y reduciendo el dolor.
De esta manera, cuidar la postura y dedicar unos minutos a estiramientos diarios puede prevenir la joroba de oficina y aliviar dolores lumbares.

Incorporar giros sentados, respiración profunda y ejercicios de descompresión lumbar fortalece la columna, reduce tensiones y mejora la movilidad, convirtiéndose en un hábito esencial para la salud postural de las personas que pasan largas horas detrás de las pantallas.

