Desde el año 2013, el Día Mundial Contra el Acoso Escolar se celebra cada 2 de mayo en diversos países, con el objetivo de visibilizar una problemática que afecta a millones de niños, niñas y adolescentes en el planeta.
Considerado uno de los fenómenos más alarmantes de la educación moderna, el bullying se asocia comúnmente con otras prácticas nocivas como el grooming y el ciberacoso.
Se estima que aproximadamente uno de cada tres menores sufre bullying, lo que se traduce en un elevado número de muertes anuales vinculadas a esta problemática.
A lo largo de estos años, la ONG Bullying Sin Fronteras ha promovido esta conmemoración como una vía para generar conciencia y debatir sobre los efectos devastadores de estas conductas en el ámbito escolar. Sin embargo, la elección de una fecha no es suficiente para mitigar el fenómeno; es preciso adoptar medidas efectivas y conscientes.
Uno de los mayores obstáculos en la lucha contra el acoso escolar es la falta de conocimiento y la negación de su existencia en las instituciones educativas. No es un conflicto entre chicos, es un fenómeno que exige atención de toda la sociedad.
El bullying puede tener graves consecuencias para la salud mental y física de las personas que lo padecen.
Algunas son: depresión, ansiedad, trastornos alimentarios, problemas de sueño, bajo rendimiento académico, entre otras más graves.
Acoso escolar: señales a tener en cuenta
- Llegan a casa con su ropa y/o útiles escolares dañados
- Dice que sus útiles escolares se le han perdido
- Tiene heridas que no explica
- Se queja mucho de malestares físicos
- No duerme bien
- Sus hábitos alimenticios cambian
- Se hace daño a sí mismo/a
- Se mantiene alejado/a de sus compañeros de escuela
- Sus calificaciones bajan
- Se lo nota triste o deprimido
- Se culpa a sí mismo por sus problemas
- Cambia comportamiento

