Audiometría Tonal.

Publicado: 26 ago 2024
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La audiometría tonal es una prueba subjetiva que sirve para valorar la capacidad auditiva de una persona.
Con ella evaluamos la vía auditiva tanto a nivel periférico como a nivel central.
El objetivo principal de la audiometría tonal es medir la intensidad sonora mínima (umbral auditivo) que necesita una persona para oír en cada una de las diferentes frecuencias evaluadas.
La audiometría mide la intensidad del sonido en decibelios (dB), y la frecuencia en hertzios (Hz).
En una audiometría normalmente se explora el espectro auditivo comprendido entre 125 y 8000 Hz. y las intensidades entre 0 y 110 dB.
Grados de pérdida auditiva en la audiometría tonal:
Los resultados de la audiometría se expresan mediante el promedio del umbral auditivo, denominado umbral tonal medio (UTM), o en inglés pure tone average (PTA).
Según el umbral tonal medio determinado mediante audiometría tonal, la audición se clasifica de la siguiente manera:
  • Audición normal: entre 0 y 30 dB. Un umbral auditivo de hasta 30 dB se considera que está dentro de los límites de la normalidad.
  • Hipoacusia leve: entre 31 y 40 dB. Una pérdida de audición leve genera un mayor esfuerzo auditivo, y dificultad para suprimir el ruido de fondo, pudiendo ocasionar falta de atención.
  • Hipoacusia moderada: entre 41 y 70 dB. Una pérdida de audición moderada dificulta la inteligibilidad de las conversaciones , lo que puede afectar el desarrollo del lenguaje.
  • Hipoacusia severa: entre 70 y 90 dB. Los pacientes con pérdidas auditivas severas pueden presentar dificultades para la interacción con otras personas, lo que puede conducir al aislamiento y a una baja autoestima.
  • Hipoacusia profunda: más de 90 dB. Los pacientes con sorderas profundas desarrollan un deterioro progresivo del lenguaje y el discurso.
Con la audiometría tonal se puede evaluar el umbral auditivo tanto por vía aérea como por vía ósea. Con esto podemos determinar el grado de audición y el tipo de pérdida auditiva que presenta un paciente.
Los tipos de pérdida auditiva objetivados en una audiometría tonal son:
  • Hipoacusia de transmisión o conductiva: obedece a problemas en el oído externo, como por ejemplo tapones de cerumen, o en el oído medio, como otitis media aguda, otitis serosa u otosclerosis.
  • Hipoacusia neurosensorial: es secundaria a problemas en la cóclea, en el nervio auditivo o en la vía auditiva a nivel central. Ejemplos de hipoacusia neurosensorial son la presbiacusia, la enfermedad de Menière y el trauma acústico por exposición a ruido, entre otros.
  • Hipoacusia mixta: combina componentes de la hipoacusia conductiva con la neurosensorial.
¿Qué es un audiograma?
Los resultados obtenidos en la audiometría se trasladan a  una gráfica (audiograma) en la que están representadas las curvas auditivas, en función del umbral auditivo medido para cada frecuencia.
¿Quién no se puede realizar una audiometría tonal?
La audiometría tonal se puede realizar en cualquier persona capaz de colaborar.
En el caso de niños pequeños por debajo de los 3 ó 4 años o de pacientes con alguna discapacidad cognitiva, o si sospechamos de una falta de voluntad de colaboración por alguna causa, es recomendable realizar alguna otra prueba que no requiera la colaboración del paciente.
Para realizar una audiometría tonal lo ideal es contar con una cabina insonorizada y precisa de auriculares, altavoces y un oscilador de conducción ósea.
Se le pedirá al paciente que entre en la cabina, tome asiento, y tras explicarle brevemente cómo será la prueba, se le colocarán los auriculares y se le indicará que presione un pulsador o en su defecto que levante una mano cuando perciba un sonido discontinuo de baja intensidad. Esto se realizará para ambos oídos por separado. Finalmente, si fuera necesario, se repetirá el mismo procedimiento, pero el sonido lo percibirá a través de un oscilador de conducción ósea apoyado a nivel de la mastoides.