Día Mundial del Autismo.

Publicado: 03 abr 2025
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Desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo en 2007, la ONU ha trabajado para promover la plena realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas autistas, garantizando su participación igualitaria en la sociedad.

Con el paso de los años, se han logrado avances significativos, impulsados en gran medida por los defensores del autismo, que han trabajado incansablemente para concienciar sobre las experiencias vividas por las personas autistas.

La resolución de la Asamblea General de 2007 (A/RES/62/139) puso de relieve la necesidad de sensibilizar a la opinión pública sobre el autismo.

Más de 17 años después, el movimiento mundial ha trascendido la concienciación para promover activamente la aceptación, el aprecio y la inclusión, reconociendo la contribución de las personas autistas a sus comunidades y al mundo en general.

 

Bajo el lema «Fomentar la neurodiversidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS ) de las Naciones Unidas», la celebración de 2025 pone de relieve la intersección entre la neurodiversidad y los esfuerzos mundiales en pro de la sostenibilidad, mostrando cómo las políticas y prácticas inclusivas pueden impulsar un cambio positivo para las personas autistas de todo el mundo, además de contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del desarrollo neurológico que influye en cómo las personas procesan la información, interactúan socialmente y se comunican. Además, se caracteriza por dificultades en la interacción social, patrones de comunicación atípicos y comportamientos repetitivos o intereses muy específicos.

Este trastorno es considerado como un “espectro” debido a la variedad y severidad de síntomas que pueden presentarse, lo que hace que cada caso sea único.

El TEA engloba varias condiciones que anteriormente se diagnosticaban por separado, como el autismo clásico, el síndrome de Asperger y otros trastornos del desarrollo no especificados. A pesar de estas diferencias, todas las personas en el espectro comparten ciertos desafíos en su manera de relacionarse con el mundo.