Murió el Ex Canciller Héctor Timerman

Publicado: 01 ene 2019
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El ex canciller Héctor Timerman murió este domingo 30 por la madrugada a los 65 años (16 de diciembre de 1953) a causa de un cáncer de hígado que padecía desde unos años.

Falleció rodeado por sus familiares, después de sufrir una larga persecución por parte de jueces de Comodoro Py, el gobierno de Cambiemos y las instituciones de la comunidad judía, AMIA y DAIA, que hasta fogonearon una acusación contra Timerman por traición a la patria, delito que no se aplicaba en la Argentina desde 1955, cuando se acusó a Juan Domingo Perón.
La oposición que luego se integró a Cambiemos y el fiscal Alberto Nisman empezaron por acusarlo a él y a la ex presidenta Cristina Kirchner por encubrimiento, dado que –según decían– el tratado favorecía a los sospechosos iraníes.
Los grandes medios fueron comparsa de la persecución contra Timerman, lo hostigaron de todas las maneras posibles. Lo insólito es que el propio régimen de Teherán se negó a ratificar la firma, o sea que los supuestamente favorecidos por el Memorándum al final no lo quisieron.

Además nunca entró en vigencia. Nunca se dió ni siquiera un paso, de manera que no podía tener efectos reales, jurídicos, como en su momento dictaminaron el juez Daniel Rafecas y la Cámara Federal.

Los más importantes juristas del país –Raúl Zaffaroni, Julio Maier, León Arslanián, Ricardo Gil Lavedra lo advirtieron apenas fue presentada la acusación “que no había delito en el Memorándum”.

Timerman explicó y documentó que la firma del tratado no implicaba ninguna ventaja para los iraníes e incluso el secretario general de Interpol, el norteamericano Ronaldo Noble, dijo públicamente: “La acusación contra Timerman es falsa”.

El ex jefe de Interpol estableció sin ningún margen para la duda que nunca hubo un pedido del Gobierno ni del canciller Héctor Timerman “ni de ninguna persona de Argentina” para remover las alertas rojas vinculadas al caso AMIA.

Todo lo contrario afirmó que: “la administración kirchnerista siempre dejó en claro que la firma del tratado no cambiaba el status de las órdenes de captura”.

Desde Dubai, donde vive, Noble incluso mandó una carta al juez federal y a la Cámara Federal ofreciéndose a testimoniar. El juez Claudio Bonadio apeló entonces a una maniobra para no citarlo a Noble declarar: cerró la instrucción de la causa, y señaló que no tomaría más medidas de prueba y que elevaría el expediente a juicio oral.

Le hicieron la vida imposible. Con aquella declaración que tuvo que hacer desde su casa ante el juez durante horas y horas. Y, de inmediato, con el gobierno norteamericano cancelándole la visa para que se tratara.

La Cámara Federal terminó revocándole la imputación por traición a la patria y Estados Unidos finalmente le permitió volver al tratamiento, aunque se había perdido un tiempo precioso.
Washington le hizo pagar el atrevimiento de haber detenido un avión norteamericano en el que traían al país material bélico, de seguridad y de espionaje no declarado.

En marzo pasado, el ex canciller había viajado a Estados Unidos para someterse a ese tratamiento experimental postergado.
Héctor Timerman, hijo del reconocido periodista Jacobo Timernam, fundador del diario La Opinión, ocupó el cargo de canciller durante los últimos cinco años del gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015).

Se inició como periodista a la sombra de su padre y con apenas 22 años se convirtió en el más joven director de un diario: La Tarde.En 1977, el gobierno de Jorge Videla secuestró, torturó y obligó a exiliarse a Jacobo Timerman, quien se refugió en Estados Unidos entre 1979 y 1984.

En 1978, Héctor Timerman también había tenido que abandonar el país y desde Nueva York realizó acciones para lograr la liberación de su padre con el apoyo de organizaciones internacionales de Derechos Humanos.

En esa ciudad obtuvo su maestría en Asuntos Internacionales de la Universidad de Columbia (Nueva York) y se desempeñó como profesor de Derechos Humanos, área a la que dedicó gran parte de su trayectoria profesional.

Fue co-fundador y miembro de la Junta de Human Rights Watch en Nueva York (1981-1989); director del Fondo para la Libertad de Expresión en Londres (1983-1989); miembro de la Junta Directiva de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) en Buenos Aires (2002-2004).

Tras su regreso a Argentina, co-dirigió la revista “Debate” y “Tres Puntos” y había desarrollado una extensa carrera como periodista para diferentes medios gráficos.

Fue un colaborador frecuente de la revista Noticias y del diario Ámbito Financiero, además de ser conductor del programa de entrevistas Diálogos con Opinión.

En Estados Unidos colaboró para The New York Times, Newsweek, The Nation y Los Angeles Times.

Fue el primer testigo en declarar en el juicio a Christian von Wernich, un ex capellán de la Policía de la provincia de Buenos Aires, acusado y condenado por complicidad en asesinatos y torturas, incluyendo la del padre del ex canciller.

En paralelo con su carrera periodística, se vinculó con un sector del peronismo, enfrentando al entonces presidente Carlos Menem, y tejió vínculos con el incipiente ARI, fundado por Elisa Carrió, con quien trabó una gran amistad. De hecho en 2001 fue candidato a diputado nacional por esa fuerza política.

Con la llega de Néstor Kirchner a la presidencia en 2003, Timerman se alejó de Carrió y se alistó en las filas del kirchnerismo.

En julio de 2004, Kirchner lo designó cónsul general en Nueva York, tres años después fue promovido al cargo de embajador en los Estados Unidos y, en 2010, tras la renuncia de Jorge Taiana, Timerman asumió como canciller de la gestión de Cristina Kirchner, hasta el final de su mandato.

En 2013, bajo su gestión, el gobierno kirchnerista firmó el Memorándum de entendimiento Argentina-Irán, del que deriva la causa judicial que lo involucraba.

Fueron miles de saludos, homenajes y recuerdos que recibió el fallecimiento de Timerman incluyendo el sentido mensaje de la ex-presidenta Cristina Fernández de Kirchner al que calificó de “Argentino, Judío y Peronista”.

 

 

Fuente: Contiene Datos de Raúl Kollmann de Página 12.